Quiere presentarse a su primera campaña, pero todavía no ha trabajado para ninguna marca. Su galería contiene vídeos de vacaciones, dos tutoriales y un unboxing grabado hace un año. Duda en dar el paso.
Un portfolio no muestra ante todo para quién ha trabajado: muestra cómo trabaja. Tres a cinco vídeos cortos, realizados para la ocasión y presentados honestamente como proyectos personales, bastan para demostrarlo. Estos son los que conviene preparar, y cómo presentarlos.
Lo que una marca busca en un portfolio
#Una marca que recorre su portfolio se hace unas cuantas preguntas sencillas:
¿Sabe hacer entender un producto en unos segundos?
¿El sonido, la luz y el encuadre están limpios?
¿El ritmo va a lo esencial?
¿Sabe seguir una consigna sin perder su personalidad?
Ninguna de estas preguntas exige haber tenido ya un cliente. Exigen vídeos pensados para responderlas.
Sin cliente: proyectos personales, presentados como tales
#Filme productos que posea y use de verdad, como si una marca se lo hubiera pedido. Es la forma más directa de mostrar su trabajo. Una regla no admite excepción: presente estos vídeos como proyectos personales. No escriba «para la marca X» ni deje creer en una colaboración que no ha existido: una marca que se da cuenta no se lo perdonará, y habrá perdido lo que el portfolio debía demostrar.
Cinco piezas para un primer portfolio
#Cada una demuestra una competencia distinta. No está obligado a hacerlas todas; tres bien elegidas valen más que cinco hechas deprisa.
Pieza | Duración indicativa | Lo que demuestra |
|---|---|---|
Gancho de producto | 10 a 15 s | Capta la atención y plantea el problema desde los primeros segundos. |
Demostración o tutorial | 30 a 45 s | Hace entender un uso, paso a paso. |
Testimonio a cámara | 20 a 30 s | Habla con naturalidad de un producto, sin leer un texto. |
Unboxing | 20 a 40 s | Pone en valor un objeto y su embalaje, sin tiempos muertos. |
Antes / después o lifestyle | 15 a 30 s | Muestra un resultado, o un producto en una escena de vida creíble. |
Estas duraciones son referencias para una primera serie, no normas: lea siempre las consignas de la campaña a la que responde.
Tres líneas de contexto bajo cada vídeo
#Un vídeo sin contexto deja que la marca adivine qué buscaba. Añada bajo cada uno:
El objetivo: lo que el vídeo debía hacer entender.
La restricción: la consigna que usted mismo se impuso.
Lo que cambiaría: una frase que muestra su mirada sobre su propio trabajo.
La tercera línea suele ser la que una marca retiene: demuestra que sabe recibir un comentario.
Lo que conviene quitar
#Los vídeos cuyo sonido no es audible sin música.
Los contenidos sin producto ni mensaje, aunque estén logrados: no responden a ninguna pregunta de la marca.
Los duplicados: dos unboxings parecidos dicen lo mismo.
Todo lo que pudiera hacer creer en una colaboración que no existe.
Antes de presentarse
#En AVYOR
#El portfolio de un Creator en AVYOR clasifica los trabajos por tipo de contenido, y las fotos pueden alimentarlo sin pasar por el feed. Para preparar sus primeras piezas, las plantillas de vídeo guiadas cubren siete familias de formatos — gancho de producto, testimonio, lifestyle, unboxing, tutorial, antes/después, storytelling —, cada una con sus pasos, su duración y su nivel de dificultad.

